De unos años a esta parte en nuestra sociedad ha surgido un mercado de productos “gourmet”, estos han sido cada vez mas solicitados por un público que busca priorizar la calidad. De esta forma, encontramos todo tipo de productos de alta gama tanto en establecimientos especializados como en supermercados o grandes superficies. La realidad es que estos productos se han nombrado “gourmet” cuando los que son realmente “goumets” son los clientes.
Entre la amplia gama de estos productos encontramos la cerveza. En España, siempre hemos disfrutado de esta bebida pero de manera más informal quizá que el vino, cava, champagne… Hace relativamente poco tiempo que la cerveza ha empezado a revalorizarse y ya podemos, incluso, encontrar cartas de cerveza en tabernas, bares o restaurantes especializados; y lo más curioso, que no son sólo cervezas importadas ( alemanas, belgas, inglesas…) que si podía ser algo más frecuente sino que encontramos cervezas nacionales de gran calidad como es el caso de Cruzcampo Gran Reserva 1904.
En mi opinión, esta es una cerveza compacta y cremosa, de color ambar y con una espuma muy elegante. Su aroma es intenso característica aportada por el tueste de la malta. Su entrada en boca es sutilmente dulce, con recuerdo a frutos secos; tiene un final largo donde encontramos recuerdos a regaliz. Tiene un toque amargo amable y sostenido.Como sumiller del Restaurante Aponiente y conociendo la filosofía de trabajo de Ángel León, cuyo máximo interés es el respeto al producto, cuando marido un plato de su cocina me siento obligado a respetar el producto igualmente y esta cerveza me lo permite. La complejidad de su carácter la hace idónea para acompañar toda nuestra carta, independientemente de la época del año.
Por todas sus carácterísticas se convierte en una cerveza apropiada tanto para un especializado amante de la cerveza como para un amateur ocasional, que en resumen puede que sea su cualidad más importante.





Ilustración por EL ROTO. 






