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Ten cuidado con las rayas … son malas!!!

Conversaciones...

La raya común, también conocida como “de clavos”, es un pez bastante frecuente en nuestras costas gaditanas y atlánticas . Es pariente cercano de los tiburones, con los que comparte la característica de un esqueleto cartilaginoso, no óseo. Todas las rayas pertenecen al orden de los rajiformes, con un cuerpo aplastado, romboidal y dos aletas pectorales muy desarrolladas. Tiene cinco pares de hendiduras branquiales en la cara ventral. Aunque recuerden vagamente a las tembladeras, carecen de aparato eléctrico.
Dentro de los rajiformes, la raya común se diferencia por estar cubierta en su cara dorsal por un gran número de pequeñas espinas y aguijones, de ahí su sobrenombre de ” rayas de clavos”. Estas protuberancias están más desarrolladas en los adultos.
La coloración es muy mimética, camuflándose siempre con el fondo en el que vive, que será arenoso y, por lo tanto, desde canela hasta marrón. También puede vivir en fondos intermedios, salpicados de arena y roca, pero nunca en fondos de piedra o cascajo.
Se alimenta de todo aquello que encuentra a su paso, crustáceos, pequeños peces o anélidos. No es un gran cazador, más bien aprovecha aquellos alimentos muertos que encuentra con facilidad, aunque no se trate de un pez carroñero. Puede alcanzar tamaños bastantes grandes, alrededor de 20 kilos, pero para el pescador de costa es muy difícil lograr capturas de más de 10 kilos (son más grandes las hembras). La reproducción de esta especie es muy curiosa, pues se realiza mediante huevos capsulados y en número muy pequeño, apenas 20- 30 huevos por hembra. afortunadamente las pequeñas rayas salen perfectamente formadas y el porcentaje de supervivencia es muy elevado.
La raya común se encuentra presente, con mayor o menor abundancia, en la totalidad de nuestras costas. En los meses estivales se la puede observar en rías y estuarios, siempre en zonas arenosas.
Únicamente se puede capturar con cebos naturales, sardinas, boquerones, jureles, gusanos de todo tipo, calamares, etcétera. Las técnicas a emplear siempre serán de fondo, manteniendo el cebo al ras, y con la condición que se trate de fondos arenosos. Los ejemplares jóvenes, hasta 3 ó 4 kilos, se pueden aventurar bastante cerca de la costa, no así los adultos, que suelen encontrarse en zonas más profundas.
Gastronomicamente me vuelve loco su gelatina .. me vuelve loco sus cartilagos , me recuerdan a unas manitas pero del mar .El problema mas grande que nos encontramos es que es un pescado con una cantidad de amoniaco muy alto y se pierde muy pronto .Personalmente me encantaria defender este producto en mi carta todo el año , pero es muy irregular solo lo trabajo cuando las veo del dia en el mercado .
La he pescado mucho con mi padre , la verdad que nunca me ha emocionado pescarlas y además suelen liarte mucho el aparejo… aquí es muy normal comerlas en amarillo , en sopas , guisos marineros …. pero nunca a la brasa ( que es como más me gusta, con un poco de tradicional tartara … brutal ¡¡¡) .
Tened cuidado con comerla en mal estado , pues sufri hace dos años una indisposicion severa … me envenenaron un día libre en un sitio … cuyo nombre no quiero acordarme y os aseguro que no me di cuenta , pues estaba camuflada con un adobo muy potente…

Anatomía del Ronqueo del Atún (I)

El Rincón del Endiche por José Antonio Lopéz González.

Ronqueo Atún

La separación de la canal en los atunes o ronqueo tiene por misión extraer las partes mas comercializables de las que no lo son.
El ronqueo se inicia con la separación de la cabeza del tronco, practicando un corte transversal a nivel de la zona occipital hasta la parte anterior de las aletas pares y detrás del borde opercular posterior, incluyendo dentro de la parte cefálica, la cavidad branquial. Para terminar esta parte del ronqueo se corta y se extraen las aletas pares en una sola porción por cada lado, quedando unida la pectoral y la ventral de cada flanco en una pieza que recibe el nombre de parpatana o palpetana.
En el tronco se practica un corte longitudinal en la parte dorsal del atún, rozandose el cuchillo con la columna vertebral desde la zona anterior a la caudal. Precisamente, el ruido que se escucha cuando el cuchillo recorre el espinazo es lo que da el nombre de ronqueo, es el acto de despiece del atún. Terminada esta, se procede a la separación de las vísceras del tronco, formando un completo conjunto que normalmente se desecha y que la mayoría de las veces se utiliza para la fabricación de harina de pescado.
Después se lleva a cabo una incisión en cada flanco del atún en la zona media y de forma longitudinal. Ello separa los llamados cuartos negros ( se designan asi por el color oscuro de la piel dorsal) o lomos dorsales. Este corte va desde la zona opercular a la cola. Y lo mismo se lleva a cabo ventralmente desde la cavidad branquial hasta la aleta caudal para separar los cuartos o lomos blancos (por el color de la piel del vientre). De esta manera, se obtienen del tronco cuatro lomos, dos dorsales o negros y dos ventrales o blancos. Algunas vísceras tienen una demanda importante, especialmente las gónadas. Las femeninas o huevas de grano se expenden fresca o se salazonan. Las partes reproductoras masculinas o huevas de leche tienen una demanda inferior,
pero se ofertan. Y finalmente el estómago o buche, las tripas y el corazón tienen sus peculiares demandantes.
De la zona blanca se separa la parte más ventral de forma longitudinal, dando lugar a dos piezas (una por cada flanco) que se denomina ventresca, barriga o ahijá. Estos tres términos no son absolutamente sinónimo en el sector comercial, puesto que se denomina más especificamente ventresca a la parte ventral del atún por la industria conservera. Barriga cuando se consume en fresco. Y ahijá cuando dicha porción se incluye en salmuera y se oferta como tal. Del resto del lomo , se extrae la parte más externa que se denomina tarantelo, por encima y detrás de la ventresca. Y el interior forma el nucleo del lomo blanco o descargamento. Antes de separar el tarantelo del descargamento se separa la zona más cercana a la aleta caudal que da lugar a la cola blanca.
El lomo dorsal o negro recibe un tratamiento similar. En primer se separa la parte más cercana a la aleta caudal para dar lugar a la cola negra. Y la zona superficial o plato queda separada de la zona interior o descargado.
Quedan otras partes del atún que son comercializadas, aunque con menor predicamento. La misma piel de los cuartos, sobre todo de los lomos blancos y de la ventresca se ofertan como pellejitos. Una vez separado los cuartos blancos y negros, la espesa carne adherida a las aletas dorsal y anal da lugar a las espinetas, distinguiendose la blanca de la negra, siendo la primera de mayor longitud que la segunda. Y entre el lomo negro y las pínnulas aparece un músculo que se denomina solomillo. Y del tronco se desecha la columna vertebral o espinazo para la fabricación de harina.
Por otra parte de los lomos negros y blancos se separa el músculo oscuro que recorre longitudinalmente el tronco del pez y que en conjunto forma el sangacho.
La cabeza tiene partes igualmente partes aprovechables. Por la zona dorsal, la continuación del lomo negro y a ambos lados lados de la cabeza, se encuentran los morrillos. Recorriendo la cabeza y hacia abajo se observan en primer lugar los mormos y a continuación los contramormos. El interior de los opérculos queda ocupado por la facera y en la parte ventroposterior de la cabeza se ubica el galete que es la prolongación anterior de la barriga, pero cuyos haces musculares se ponen al servicio del movimiento de los arcos branquiales. La cococha se localiza entre las mandíbulas y es la parte anterior de la musculatura branquial, integrando parte de la llamada oreja. En el interior de la boca se encuentra el paladar que demanda un cierto sector de la sociedad.

Frente Al Mar…

Conversaciones...

Desde la orilla

Sentado a la orilla del mar (al fondo Cádiz, rota a la derecha… ) jugueteo con la arena entre mis dedos, el viento zarandea mis oídos y hace brotar lágrimas en mis ojos. Al igual que los remolinos espumosos que se forman entre las piedras mis pensamientos se arremolinan en mi cabeza llevándome de un lado a otro, de un sentimiento a otro, de una sensación a otra, de alegrías a tristezas, de turbación a nostalgia, del miedo al sosiego, del patatín al patatán.
Levanto los ojos y descubro que allí, lejano en el horizonte, el sol se encuentra en pugna contra el mar y las nubes, que parecen confabularse en una lenta y paciente lucha por darle muerte, por extinguir su luz… quizá hoy lo logren pero sólo será una utopía.

Las olas rompen cada vez más lejos y los rastros que va dejando la marea asemejan paisajes desolados en donde la vida, o lo que la hacía posible, le ha dejado espacio a la nada, al vacío… la arena humedecida parece crisparse al contacto con los últimos rayos del moribundo astro rey sol que apenas si acaso logran entibiarla y, semejando los poros de la piel, diminutos agujerillos se forman en su superficie casi dotándola con el poder de respirar… de pequeño pensaba que eran navajas o berberechos …
La piel se me eriza al refrescar el tiempo y con las sombras casi desaparecidas aparco momentáneamente mis pensamientos y me dispongo a volver a casa, hoy realmente estoy de bajona , pues cuando no tengo ganas de hacer el amor como un choco … ni tengo ganas de hablar de cocina , ni de na de na …. es que estoy de bajona aunque debo confesar que nunca me siento tan a gusto como cuando estoy aquí, frente al mar, jugueteando con la arena entre mis dedos…. perfumando Cádiz desde enfrente
Sabéis porque todo lo que tengo delante es tan grande?… Porque esta masa incomprensible es tan grande?
Porque tuvo la humildad de ponerse algunos centímetros abajo de todos los ríos.
Sabiendo recibir… se volvió grande
Si quisiera ser el primero, muchos centímetros encima de todos los ríos, no sería mar, sino isla.
Toda su agua iría para los otros y estaría aislado.

La pérdida forma parte de la vida.
La caída forma parte de la vida.
La muerte forma parte de la vida.

Es imposible vivir en plena satisfacción.
Necesitamos aprender a perder, a caer, a equivocarnos y a morir.
Imposible ganar sin saber perder.
Imposible andar sin saber caer.
Imposible acertar sin equivocarse.
Imposible vivir sin saber vivir.
Aquí os dejo… me marcho… el teléfono es un infierno… fuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!! … me voy… con las pilas cargadas…

Si tú aprendes a perder, a caer, a equivocarte, nadie podrá controlarte
Porque lo máximo que te puede ocurrir es caer, errar y perder.
Y esto yo ya lo sé.
Gracias a todos!!!

Oda a Inés… Inés Rosales esa torta con la que crecimos…

El Rincón del Conchuo por Fernando Huidobro...

Ines Rosales

De pequeño cuando aún creía, bendita ilusión, en los Reyes Magos y Papa Noel y creía también, maldito error, que la vida era jugar y comer, cada vez que mi madre ponía en mi mano uno de esos redondos y planos paquetitos sonoros imperfectamente envueltos, tenía la sensación de que recibía un regalo. Mi infantil fantasía y Dª Inés Rosales obraban el milagro de transmutar cada merienda en la feliz y alegre experiencia de tener entre mis manos para mí solito aquel capricho, contemplarlo y albergar la segura esperanza de que, tras abrirlo, iba a disfrutar como el niño que era de aquélla hojaldrada, finísima, tostada, crujiente y azucarada, irregular y abultada torta que una buena y desconocida señora mandaba desde un ignoto y remoto lugar llamado Castilleja de la Cuesta. ¡Caramba! Vivir en un castillo, rodeado de cuestas por las que chorrarse y comiendo esas maravillosas tortas a todas horas ¡que potra tenían los hijos de Dª Inés!

Pasados los años y obligados por ellos a abandonar desgraciadamente todas esas infantiles fantasías, la cruda realidad hace acto de presencia: los castillos son ahora abandonadas, quietas e inhabitables ruinas y las cuestas no hay ya piernas moras o cristianas que las suban. Todo cambia a nuestro alrededor, no hay forma de reconocer el entorno y la nostalgia nos invade. Todo deja de ser lo que era. ¿Todo? No, no todo se ha perdido, hay cosas que permanecen, que quedan inalteradas, que son valores seguros que podemos trasmitir a nuestros hijos con confianza y seguridad. Una de estas pequeñas e intrascendentes, sí, pero importantes cosas que hacen la vida más placentera y agradable, son las tortas de Dª. Inés a quien yo desde aquí imploro no nos prive de su hidalga compañía, para no tener que arrancarnos el corazón por tenorio desamor y seguir disfrutando de ellas quién sabe si incluso en el más allá.

¿Nunca habéis hecho el Amor con un Choco?… os lo cuento…

Siempre me han vuelto majareta los chocos , no solo gastronómicamente (base de mi cocina , de mis sabores , de mis aromas…) también me parecen un espectáculo, es un animal tan bello, tan elegante y señorial, de verdad que cuando están vivos son un cuadro cambiante, pero son además animales muy calientes…  sexualmente hablando, tienen una forma de aparearse que me llama mucho la atención, Yo Tarzán… Tú Jane. Si la sepia macho pudiera hablar, esta sería su frase. Casí nunca utilizan el sonido para comunicarse, el macho sin embargo, tiene una frase de presentación, que puede traducirse en la expresión más larga, pero conceptualmente más simple: “Yo Tarzán. ¿Tú Tarzán? ¿No? Entonces debes ser Jane”. Sepias y calamares se comunican utilizando la extraordinaria habilidad de controlar el pigmento de su piel. Envían mensajes por medio del color de fondo de su cuerpo, así como por lunares de vivos colores y manchones de su piel.
Las sepias añaden a su peculiar comunicación visual algunas posturas natatorias y movimientos de sus diez tentáculos. Junto con los pulpos, las sepias y los calamares pertenecen a la clase Cephalopoda, moluscos como los caracoles, babosas y almejas. Los cefalópodos, gigantes mentales del mundo de los moluscos, manipulan objetos con sus tentáculos, nadan a propulsión, comen con picos y ven con ojos tan complejos como los nuestros. En los cefalópodos las conexiones directas entre el cerebro y unos músculos especiales les permiten cambiar de color en una fracción de segundo mediante la relajación o contracción de los cromatóforos.. no tienen nada que envidiar a ningun cuadro .. de ningun artista .. es la pura naturaleza en estado puro¡¡¡.Estas células de la superficie de la piel, llamadas cromatóforos, están llenas de pigmentos de color rojo, amarillo y negro, pudiendo pasar de la expansión a una fuerte contracción en unas milésimas de
segundo. Bajo la capa superficial, células con pigmento blanco e incluso células más profundas con pigmento verde reflejan la luz cuando los cromatóforos contraídos las dejan al descubierto. Para mejorar la comunicación, los cefalópodos también pueden cambiar la textura de su piel acentuando o atenuando las protuberancias de aspecto verrugoso que cubren su librea. Aunque parece ser que los cefalópodos son incapaces de ver los colores, tienen una gran facilidad pare confundirse adecuadamente con su entorno.
Cuando no se están camuflando con el entorno, algunos calamares y sepias pueden crear dramáticos modelos alterando los colores del cuerpo entero o bien sólo de partes del mismo. En algunas especies, se han catalogado 31 variaciones que afectan a todo el cuerpo y se ha calculado un repertorio potencial de 300 diseños en los que se combinan variaciones de color de todo el cuerpo o sólo de algunas partes, de la textura de la piel y de posturas corporales
Los pulpos son animales solitarios excepto cuando se aparean, y hasta el momento los investigadores han visto poco de lo que llamarían comunicación compleja entre ellos. Pero al igual que los calamares y las sepias, los pulpos muestran cambios de color en función de los estados fisiológicos internos. Los machos de algunas especies de pulpo lucen grandes ventosas, que utilizan en la exhibición de “succión”, supuestamente diseñada pare comunicar el sexo al cual pertenecenLas hembras de cierta especie desarrollan células luminiscentes, que se disponen alrededor de su pico como un pintalabios de color verde, y que pueden atraer a los machos. La sepia Jane -como las hembras de otras especies- no estará satisfecha con cualquier macho. Ella quiere un Tarzán sano y vigoroso, cuyo esperma contenga genes que incrementen la probabilidad de su descendencia de sobrevivir, madurar y reproducirse de nuevohembra busca al macho que presente toda una serie de
atributos que ella cree necesarios, por ejemplo, el tamaño, que, naturalmente, es sinónimo de salud, pero además, la sepia y el calamar que nadan con los brazos estirados y con la piel relampagueando aparentemente también les pareceno arqueándolos, formando una cesta de diez ramales. Otras sepias que están por los alrededores captan el mensaje. Los machos devuelven el saludo, pero las hembras no alteran su patrón moteado. Por este motivo, la sepia más sanos a las hembras.
El calamar y la sepia constituyen un delicioso manjar -no sólo como sushi, sino también para diferentes depredadores oceánicos -, así que normalmente se difuminan con el entorno adoptando un color críptico, que suele ser moteado. Pero, cuando llega el momento de aparearse, para la sepia macho la oportunidad de pasar sus genes sobrepasa el riesgo de convertirse en una comida. Para anunciar el sexo al cual pertenece, el macho adopta un sorprendente modelo de cebra: estira sus brazos hacia delante, amontonándolos
La ausencia del modelo del macho, más que ningún otro rasgo distinguible del cuerpo de la hembra, informa al macho del sexo de la hembra. Si un macho no responde adoptando el modelo de cebra -quizás debido a alguna enfermedad -, otros machos pueden confundirlo con una sepia hembra.
Todos los machos de un grupo se pasean ufanos con su modelo de cebra; sin embargo, la mayoría de las hembras no altera su traje moteado. Pero si una hembra de las proximidades cambia su críptico modelo jaspeado por uno gris más uniforme, está indicando su disponibilidad para aparearse.
Ahora la competencia entre los machos se intensifica, llegando en algunas especies al contacto físico y los mordiscos. Por último, todos los machos, excepto uno -normalmente el más grande -, literalmente se dan la vuelta y se baten en retirada, regresando a su modelo normal, jaspeado unisex -esta conducta es semejante a la postura de sumisión de un perro con la cola entre las piernas críptico jaspeado que atrae menos después de disuadir a los machos cercanos con su destreza, el macho victorioso abandona su comportamiento agresivo para convertirse en un animal sensible y cariñoso. Se acerca a la hembra y cambia su comunicación visual en táctil, acariciándola delicadamente entre sus ojos y brazos. Al principio, la hembra puede manifestar su alarma adoptando un modelo cromático que indica una profunda turbación. El macho la calma soplándole agua y alejándose suavemente con su mecanismo de propulsión, esto es un autentico ballet ¡¡¡lo
prometo!!!. Sin embargo, el macho lejos de desistir se acerca una y otra vez hasta que la hembra lo acepta, literalmente, con los brazos abiertos…. esto es puro sentimiento .. parecen que tienen sentimientos..
Si un zafio rival intenta importunar a la pareja, el macho en celo adopta de nuevo su disfraz de cebra, pero esta vez muy intensificado,,,, como un celoso enfermo … . Si está nadando junto a la hembra, el macho puede incluso mostrar las bandas de su librea únicamente en el lado de su cuerpo que esté frente al intruso. Al mismo tiempo, puede mantener su sexualmente sugestivo uniforme gris en el lado más próximo a la hembra. Por último, la pareja pone en contacto sus brazos y empieza a aparearse … osease por fin ¡¡¡ se lo han currado … dios que cosa mas linda¡¡¡

El día que vuelva a aparearme … lo haré como un choco … seguro que triunfo ¡¡¡