
Desde este espacio personal, desde este trocito de papel cibernético…
Te digo adiós Jordi.
Para mi ha sido un palo, una persona tan viva, una persona que se comía la vida a bocados…
Querido amigo… Hoy estarás bailando con ángeles… Ya te buscaras algún rincón sibarita, donde comer (una de las cosas que más te hacia disfrutar.)
Solo tu y yo sabemos nuestros vínculos emocionales y la de horas de conversación que hemos disfrutado hablando de la vida que hoy se acaba para ti.
Sigo pensando igual querido amigo… El cementerio esta lleno de imprescindibles.
Te mandaré un cartucho de camarones… De esos que me pedías que te mandara… De esos que querías que patentáramos juntos.
He llamado a las puertas del cielo para llevártelos… Pero no me abren.
Algún día… Espero muy lejano… yo te los haré, me meteré harina de garbanzos, un puñado de camarones y me marcharé a conocer todos los santuarios gastronómicos que habrás encontrado.
Un beso fuerte… Grande, tendré más presente que nunca tus sabios consejos…
Y siempre recordaré tu voz…
Tu chef del mar…


2 comentarios a "Cartuchos para Jordi Estadella…"
un grande una persona curiosa i interesante un abrazo fuerte !!!
un beso loko !!!
Publicado en http://www.ambigu.net el 1 de Mayo
¡Nos veremos en el cielo!
Te conocí en el año 1991 aunque seguía tu trayectoria desde tus comienzos en la radio como Tito B. Diagonal. Pude comprobar a lo largo de todo este tiempo que eras una persona sensacional. Tuve el placer de comer, cenar y tomarme unas cuantas copas contigo en los mejores restaurantes y locales de Barcelona. Compartíamos buenos momentos en presentaciones y todo tipo de actos sociales en los que nos encontrábamos y, además tuve el inmenso placer de hacer un viaje a Hong Kong en tu compañía. Ese viaje ha sido uno de los mejores de mi vida no sólo, por el viaje en sí, sino por los buenos momentos que me hiciste pasar con ese carácter que tenías tan entrañable y divertido. Eras una persona que se hacía querer, eras amigo de tus amigos. Aunque no te sintieras bien no se te notaba. La sonrisa y la alegría de vivir eran tus compañeros de viaje. Nunca te olvidaré. Descansa en paz. ¡Nos veremos en el cielo!
Por Fernando Martínez.
Director revista Ambigú.